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Salsas y aderezos

Salsa de tomate casera con cebolla y ajo

Salsa de tomate fresco con cebolla, ajo y aceite de oliva. Siete fases, ocho raciones y nutrición estimada sin azúcar añadido.

Tiempo total
45 min
Porciones
8
Dificultad
Fácil
Cocina
Casera
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Imagen de Salsa de tomate casera con cebolla y ajo

Ingredientes

Preparación

  1. Lava, pesa y corta las verduras

    Lava los tomates bajo agua corriente, retira pedúnculos y partes dañadas y pesa 1000 g de tomate comestible. Conserva piel, semillas y jugos. Pela y pesa 150 g de cebolla y 10 g de ajo. Corta los tomates en dados, pica la cebolla fina y el ajo pequeño, manteniéndolos separados. Usa tabla limpia y manos lavadas.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Lava, pesa y corta las verduras

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Lava, pesa y corta las verduras

  2. Sofríe la cebolla

    Pon los 30 g de aceite de oliva en una cazuela ancha y estable. Añade los 150 g de cebolla y cocina a fuego medio-bajo unos 7 minutos, removiendo, hasta que esté translúcida y blanda sin quemarse. Baja el fuego si toma demasiado color; no añadas agua ni aceite extra sin registrar el cambio. Toda la cantidad de aceite está incluida en la estimación nutricional.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Sofríe la cebolla

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Sofríe la cebolla

  3. Añade el ajo sin quemarlo

    Incorpora los 10 g de ajo al sofrito y remueve durante 1 minuto a fuego bajo. Debe desprender aroma, sin ponerse oscuro; el ajo quemado amarga. Ten los tomates preparados para continuar inmediatamente. Este minuto forma parte de la cocción total.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Añade el ajo sin quemarlo

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Añade el ajo sin quemarlo

  4. Incorpora el tomate y la sal

    Añade los 1000 g de tomate con sus jugos y los 4 g de sal. Remueve el fondo y sube brevemente el fuego hasta recuperar un hervor suave, sin salpicaduras violentas. La recuperación del hervor está incluida en los 25 minutos de la fase siguiente. No añadas azúcar ni acompañamientos que no figuren en los ingredientes.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Incorpora el tomate y la sal

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Incorpora el tomate y la sal

  5. Reduce a fuego suave

    Cocina a hervor suave, destapada, durante unos 25 minutos contados desde la adición del tomate, removiendo el fondo con frecuencia. Deben desaparecer los trozos firmes y formarse una salsa espesa que todavía se pueda remover. Ajusta el fuego para que no se pegue; la humedad del tomate puede exigir más tiempo.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Reduce a fuego suave

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Reduce a fuego suave

  6. Tritura sin colar

    Retira la cazuela del fuego. Con una batidora de mano apta para líquidos calientes, tritura unos 2 minutos hasta una textura uniforme, manteniendo el cabezal sumergido y evitando salpicaduras. No uses una licuadora cerrada no apta con salsa caliente. No cueles: piel y semillas están incluidas en el cálculo. Si necesitas enfriar para usar otro equipo, ese tiempo adicional no está incluido y debe registrarse.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Tritura sin colar

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Tritura sin colar

  7. Porciona y conserva en frío

    Divide la salsa terminada en 8 porciones iguales. Sirve con utensilio limpio; la nutrición corresponde solo a la salsa. Para guardar, distribuye en recipientes poco profundos y refrigera a 4°C o menos antes de 2 horas, o 1 hora si el ambiente supera 32°C. Consume en 3 días, o congela porciones hasta 1 mes como plazo orientativo de calidad. Descongela en frío y recalienta a 74°C. No almacenes esta fórmula a temperatura ambiente como conserva: su acidez y tratamiento no están validados.

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Porciona y conserva en frío

    Salsa de tomate casera con cebolla y ajo: Porciona y conserva en frío

Las fotos de los pasos son ilustrativas.

Notas

Los pesos son comestibles: tomate sin pedúnculo pero con piel, semillas y jugos; cebolla y ajo pelados. No se cuela, para conservar las partes incluidas en el cálculo. Los 35 minutos de cocción suman 7 de cebolla, 1 de ajo, 25 de tomate —incluida la recuperación del hervor— y 2 de triturado fuera del fuego; preparación 10, total 45. Ajusta según humedad y tamaño de la cazuela. Divide la salsa en ocho porciones iguales. Cuenta los 30 g de aceite y los 4 g de sal completos, sin suponer pérdidas ni medir retención. No lleva azúcar, hierbas, queso ni agua añadida. Tomate enlatado, menos aceite, colado o ingredientes adicionales requieren otra estimación; no afirmes nutrición idéntica. El tomate maduro y un sofrito suave ayudan al sabor; añadir azúcar no es obligatorio y cambiaría el cálculo. Con una batidora de mano apta para líquido caliente, retira del fuego y mantén el cabezal sumergido para evitar salpicaduras. No cierres salsa caliente en una licuadora no apta. Esta fórmula no es una conserva estable a temperatura ambiente: no se ha validado su acidez ni proceso de envasado. Refrigera a 4°C o menos dentro de 2 horas, o 1 hora si el ambiente supera 32°C, en recipientes poco profundos. Descongela en frío y recalienta a 74°C. La salsa sola es la unidad nutricional; pasta, carne u otros alimentos servidos con ella quedan fuera.

Información nutricional

Una octava parte de la salsa terminada (ocho porciones)

65Calorías · kcal
Proteínas
1.4 g
Carbohidratos
7 g
Grasas
4 g
Grasas saturadas
0.6 g
Fibra
1.8 g
Azúcares
4.1 g
Sodio
201 mg

Información nutricional estimada a partir de los ingredientes (USDA FoodData Central). Las marcas pueden variar.

Fuente de referencia: USDA FoodData Central — SR Legacy (2018)

Información orientativa; no sustituye el consejo de un profesional de la salud o de la nutrición.

Sobre esta receta

Salsa casera original de tomate fresco, cebolla y ajo, triturada sin colar. Son ocho porciones y 45 minutos.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta añadir azúcar?

No en esta fórmula. Usa tomates maduros y evita quemar el ajo. La acidez varía según el tomate; añadir azúcar sería una variante con un cálculo distinto, no un ingrediente omitido de esta receta.

¿Puedo usar tomate enlatado o colar la salsa?

Son variantes posibles, pero cambian materia prima, sodio, fibra o rendimiento. Esta estimación corresponde a tomate fresco con piel y semillas, sin colar; consulta la etiqueta y recalcula si sustituyes.

¿Se conserva en un frasco fuera del refrigerador?

No. Esta receta lleva cebolla, ajo y aceite y no tiene acidez ni proceso de envasado validados. Está pensada para refrigeración o congelación en porciones, no para conserva a temperatura ambiente.

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