Platos principales
Mejillones al ajillo con vino blanco
Mejillones al ajillo con vino blanco, perejil y un toque opcional de guindilla. Una receta en cazuela, con limpieza y cocción explicadas paso a paso.
- Tiempo total
- 25 min
- Porciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
- Cocina
- Española

Ingredientes
Preparación
Seleccionar y limpiar los mejillones
Desecha los mejillones con conchas rotas y los abiertos que no se cierren al darles un golpecito. Cepilla los restantes bajo agua fría corriente y retira las barbas tirando hacia la bisagra. Enjuaga y escurre; no los dejes en remojo ni los guardes sumergidos.
Preparar el ajo y el perejil
Corta los 12 g de ajo en láminas finas. Lava, seca y pica los 5 g de perejil, reservándolo para el final. Si utilizas la guindilla, pártela en dos o tres trozos; retira las semillas si prefieres un picante más suave.
Sofreír el ajo
Calienta los 30 g de aceite en una cazuela amplia a fuego medio-bajo. Añade el ajo y la guindilla opcional y cocina 1–2 minutos, moviendo la cazuela, hasta que el ajo esté fragante y apenas dorado. No dejes que se oscurezca, porque amargaría.
Añadir el vino y llevar a hervor
Vierte los 120 ml de vino blanco con cuidado, apartando la cara del vapor. Sube a fuego medio-alto y deja hervir suavemente durante 1 minuto. Esta cocción breve no elimina todo el alcohol; utiliza la alternativa sin vino si necesitas evitarlo.
Cocer los mejillones tapados
Añade los mejillones escurridos y tapa. Cocina a fuego medio-alto durante unos 5–7 minutos, sacudiendo la cazuela cerrada una o dos veces. Deben abrirse y presentar la carne firme y opaca; comprueba 63 °C en una pieza grande si usas termómetro. Retira del fuego y desecha los que sigan cerrados.
Terminar y servir
Reparte el perejil y la pimienta sobre los mejillones. Prueba el caldo y añade hasta 1 g de sal solo si la necesita. Mezcla con suavidad y sirve inmediatamente en dos platos hondos, repartiendo los mejillones y el caldo; las conchas no se comen.
Las fotos de los pasos son ilustrativas.
Notas
Consejos
- Compra mejillones de un proveedor autorizado y mantenlos fríos hasta cocinarlos. Usa una cazuela ancha, con espacio para abrirse. No fuerces los que permanezcan cerrados tras la cocción ni prolongues el calor de todos para intentar abrirlos.
Sustituciones
- Para una versión sin vino, usa 120 ml de agua o caldo de pescado sin sal. La guindilla es opcional. Puedes acompañar con pan, pero no está incluido en los ingredientes ni en la estimación nutricional.
Conservación
Lo ideal es comerlos recién hechos. Refrigera las sobras antes de 2 horas a 4 °C o menos, en un recipiente poco profundo, y consúmelas al día siguiente. Recalienta solo la porción necesaria hasta que esté bien caliente, a 74 °C, y evita repetir el recalentado.
Fuentes: USDA FoodData Central; FDA — Seafood safety; FoodSafety.gov — Safe cooking temperatures.
Fotografías ilustrativas generadas con IA para esta receta.
Información nutricional
1/2 de la receta, sin conchas
- Proteínas
- 15 g
- Carbohidratos
- 9 g
- Grasas
- 18 g
- Grasas saturadas
- 3 g
- Fibra
- 0 g
Estimación con 250 g de carne comestible por kilo con concha; el rendimiento real varía. Incluye todo el aceite y el vino, sin descontar alcohol evaporado.
Fuente de referencia: USDA FoodData Central — SR Legacy (2018)
Información orientativa; no sustituye el consejo de un profesional de la salud o de la nutrición.
Sobre esta receta
Los mejillones al ajillo se cocinan tapados en una base de aceite de oliva, ajo y vino blanco. El líquido que sueltan forma un caldo aromático que se sirve con las conchas abiertas. La receta conserva el perejil y la guindilla opcional, y separa la limpieza, la preparación del ajo, el sofrito y la cocción al vapor. Un kilo de mejillones con concha rinde dos porciones como plato principal. Usa una cazuela amplia con tapa y sirve enseguida; un recipiente demasiado lleno dificulta que se abran de manera uniforme.
Preguntas frecuentes
¿Hay que dejar los mejillones en remojo?
No. Cepíllalos bajo agua fría corriente, retira las barbas y escurre. No los conserves sumergidos en agua dulce.
¿Qué hago con los que no se abren?
Desecha los que sigan cerrados al finalizar la cocción. No los abras a la fuerza para comerlos.
¿Puedo hacerlos sin vino?
Sí. Sustituye los 120 ml por agua o caldo de pescado sin sal. Hervir el vino durante un minuto no elimina todo su alcohol.





