Esta crema de espinacas es suave, casera y reconfortante. Se prepara con espinacas frescas, cebolla, ajo, caldo y crema de leche para lograr una textura sedosa y un sabor delicado.

La crema de espinacas es una de esas recetas de cocina que funcionan bien como entrada, cena ligera o acompañamiento de una comida más completa. Su textura cremosa, su color verde y su sabor suave la convierten en una opción práctica para aprovechar espinacas frescas sin complicar la preparación.
Esta receta de crema de espinacas se apoya en una base sencilla: cebolla, ajo, caldo, espinacas y crema de leche. La clave está en cocinar primero los aromáticos, añadir las espinacas sin exceder la cocción y licuar hasta conseguir una sopa crema de espinaca fina, equilibrada y agradable.
También puedes adaptar esta crema de espinacas casera según lo que tengas en la cocina: usar caldo de verduras para una versión más ligera, añadir papa para darle más cuerpo, terminar con queso parmesano o servirla con pan tostado. Si quieres otra preparación con espinaca fresca, también puedes revisar la ensalada de espinacas y fresas, una opción fresca que complementa muy bien este tipo de ingredientes.
Lava bien las espinacas bajo agua fría para retirar tierra o impurezas. Escúrrelas y pícalas de forma gruesa. No hace falta cortarlas demasiado porque luego se van a licuar.
En una olla grande, derrite la mantequilla o calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y cocina de 3 a 5 minutos, hasta que esté transparente. Agrega el ajo y cocina 1 minuto más, evitando que se queme.
Incorpora las espinacas picadas y cocina, revolviendo de vez en cuando, hasta que se marchiten. Este paso suele tardar unos 5 minutos. La espinaca debe perder volumen, pero no quedar apagada.
Vierte el caldo de verduras o el agua. Lleva la mezcla a ebullición, baja el fuego y cocina de 15 a 20 minutos. Este tiempo ayuda a integrar los sabores antes de licuar la crema.
Retira la olla del fuego y deja enfriar un poco. Licúa con batidora de mano o licuadora tradicional hasta obtener una crema suave y homogénea. Si queda muy espesa, añade un poco más de caldo.
Devuelve la crema a la olla, calienta a fuego medio-bajo y agrega la crema de leche. Mezcla bien, ajusta sal, pimienta y nuez moscada. Sirve caliente con queso parmesano si deseas.
Las espinacas son un vegetal de hoja verde usado en recetas frescas y cocidas. Aportan fibra, minerales y micronutrientes; para datos específicos de composición nutricional conviene consultar bases oficiales como FoodData Central del USDA. En esta crema de espinacas, además de sabor, ayudan a dar color y una textura vegetal suave.
La cebolla y el ajo cumplen una función culinaria importante: forman una base aromática que mejora el fondo de sabor. La crema de leche aporta untuosidad, mientras que el caldo ayuda a equilibrar la densidad. La nuez moscada es opcional, pero una pizca puede redondear muy bien las preparaciones cremosas.
| Calorías | 210 kcal |
|---|---|
| Proteína | 6 g |
| Carbohidratos | 14 g |
| Grasas | 15 g |
| Fibra | 4 g |
| Sodio | 520 mg |
Sí. Descongélala y escurre el exceso de agua antes de cocinarla para que la crema no quede aguada.
Puedes reducirla unos minutos a fuego bajo o añadir papa cocida antes de licuar.
Sí, aunque conviene congelarla antes de añadir la crema de leche para conservar mejor la textura.
Va bien con pan tostado, queso parmesano, crutones, semillas tostadas o una ensalada fresca.
USDA FoodData Central — Base oficial de composición nutricional de alimentos, usada como referencia para ingredientes como espinacas.
USDA FSIS: Leftovers and Food Safety — Referencia oficial para conservación segura de sobras en refrigeración y congelación.
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