Una pasta completa con verduras frescas, salsa de tomate asado y albóndigas de pollo jugosas.

La pasta primavera con salsa de tomate asado y albóndigas de pollo es una receta completa que combina pasta al dente, verduras frescas, una salsa casera intensa y albóndigas jugosas. Es una opción ideal para una comida familiar, porque reúne carbohidratos, proteína y vegetales en un solo plato.
La salsa de tomate asado aporta un sabor más profundo que una salsa rápida de tomate crudo. Al asar los tomates se concentra su dulzor natural, se suaviza la acidez y se consigue una base más aromática para cubrir la pasta y acompañar las albóndigas de pollo.
Si quieres armar un menú equilibrado, esta pasta primavera puede servirse con una ensalada caprese como entrada fresca, o con una ensalada de espinacas y fresas para dar contraste a la salsa de tomate asado.
Coloca los tomates, la cebolla y el pimentón en una bandeja. Añade aceite de oliva, sal y pimienta. Hornea a 200 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que los tomates estén suaves y ligeramente dorados.
Lleva los tomates asados, la cebolla y el pimentón a la licuadora. Procesa hasta obtener una salsa suave. Ajusta sal, pimienta y un poco de agua o caldo si la salsa queda muy espesa.
Mezcla el pollo molido con huevo, pan rallado, queso parmesano, ajo, orégano, sal y pimienta. Forma albóndigas medianas con las manos ligeramente húmedas para que no se pegue la mezcla.
Calienta una sartén grande con un poco de aceite de oliva. Dora las albóndigas por todos lados hasta que tomen color. No hace falta cocinarlas por completo todavía, porque terminarán en la salsa.
Vierte la salsa de tomate asado sobre las albóndigas y cocina a fuego medio-bajo durante 12 a 15 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y la salsa tome cuerpo.
Hierve agua con sal y cocina la pasta hasta que quede al dente. Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrirla para ajustar la salsa si es necesario.
En otra sartén, saltea el calabacín, el brócoli y la zanahoria durante pocos minutos. Deben quedar tiernos pero con color y textura, no demasiado blandos.
Mezcla la pasta con la salsa de tomate asado, las albóndigas de pollo y las verduras. Sirve caliente con albahaca fresca y más queso parmesano si deseas.
Esta pasta primavera con salsa de tomate asado y albóndigas de pollo reúne varios grupos de ingredientes en un solo plato. La pasta aporta energía, el pollo suma proteína, las verduras añaden color y textura, y la salsa de tomate asado entrega una base intensa sin depender de salsas pesadas.
No es necesario presentar esta receta como una opción milagrosa: su valor está en ser una comida casera, completa y adaptable. Puedes aumentar las verduras, usar pasta integral o ajustar la cantidad de queso según el tipo de comida que quieras preparar.
| Calorías | 620 kcal |
|---|---|
| Proteína | 36 g |
| Carbohidratos | 72 g |
| Grasas | 21 g |
| Fibra | 8 g |
| Sodio | 690 mg |
Sirven penne, fusilli, spaghetti, linguine o fettuccine. Las pastas cortas sostienen muy bien las verduras y la salsa.
Sí, pero el tomate asado aporta un sabor más profundo. Si usas tomate enlatado, cocina la salsa más tiempo.
Deben estar completamente cocidas en el centro. Terminar la cocción dentro de la salsa ayuda a mantenerlas jugosas.
Sí. Puedes preparar la salsa y las albóndigas antes, y cocinar la pasta justo antes de servir.
USDA FoodData Central — Base oficial de composición nutricional de alimentos.
FoodSafety.gov: Cold Food Storage — Referencia oficial sobre conservación segura de alimentos preparados.
Sigue explorando pastas, recetas con pollo, verduras y comidas completas en Manual de Cocina.
Ver platos fuertes

