Una receta cremosa con pollo dorado, espinacas frescas, pasta, queso parmesano y salsa Alfredo casera.

El pollo Alfredo a la florentina combina una salsa cremosa de queso parmesano con pollo dorado, pasta y espinacas frescas. Es una receta ideal cuando quieres un plato fuerte con textura sedosa, sabor profundo y una presentación que funciona tanto para una comida familiar como para una cena especial.
La clave está en dorar bien el pollo, preparar una salsa Alfredo suave y añadir las espinacas al final para que mantengan color y frescura. El resultado es una pasta Alfredo con pollo más completa, equilibrada por el toque vegetal de la espinaca y el sabor intenso del queso.
Si quieres construir un menú con recetas relacionadas, este pollo Alfredo a la florentina combina muy bien con una ensalada de espinacas y fresas como entrada fresca, o con una crema de espinacas si prefieres mantener una línea cremosa y reconfortante.
Hierve abundante agua con sal y cocina la pasta hasta que quede al dente. Reserva media taza del agua de cocción antes de escurrir, porque puede ayudarte a ajustar la textura de la salsa Alfredo.
Sazona el pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva con una cucharada de mantequilla y cocina el pollo hasta que esté dorado por fuera y bien cocido por dentro. Retira y reserva.
En la misma sartén, añade la mantequilla restante y el ajo picado. Cocina a fuego medio durante menos de un minuto, solo hasta que desprenda aroma, sin dejar que se queme.
Agrega la crema de leche, el caldo de pollo o agua de pasta y mezcla. Cocina a fuego bajo hasta que la salsa tome cuerpo. Incorpora el queso parmesano y remueve hasta que se derrita.
Incorpora las espinacas frescas y mezcla hasta que se ablanden ligeramente. No las cocines demasiado: deben integrarse a la salsa sin perder por completo su color.
Añade la pasta cocida y el pollo reservado. Mezcla con suavidad para cubrir todo con la salsa. Ajusta sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si quieres un sabor más redondo.
Sirve el pollo Alfredo a la florentina de inmediato, con más parmesano rallado y perejil fresco si deseas. La salsa se disfruta mejor recién hecha.
El pollo aporta proteína y funciona como base principal de esta receta. La pasta entrega energía y estructura, mientras que la salsa Alfredo aporta cremosidad y sabor gracias a la crema y el queso parmesano. Las espinacas equilibran el plato con un componente vegetal que aligera visualmente la preparación.
Este pollo Alfredo a la florentina no debe presentarse como una receta ligera, sino como un plato fuerte cremoso y completo. Para equilibrarlo mejor, puedes servir porciones moderadas y acompañarlo con una ensalada fresca, como la ensalada de espinacas y fresas.
| Calorías | 680 kcal |
|---|---|
| Proteína | 38 g |
| Carbohidratos | 58 g |
| Grasas | 34 g |
| Fibra | 4 g |
| Sodio | 720 mg |
En cocina, suele referirse a preparaciones que incluyen espinacas, especialmente en platos cremosos o gratinados.
Sí. Fettuccine, linguine, penne o tagliatelle funcionan bien porque sostienen la salsa cremosa.
Sí, pero debes descongelarla y escurrirla muy bien para que no aguade la salsa Alfredo.
Trabaja a fuego bajo, añade el queso poco a poco y evita hervir con fuerza después de incorporar la crema.
USDA FoodData Central — Base oficial de composición nutricional de alimentos.
FoodSafety.gov: Cold Food Storage — Referencia oficial sobre conservación segura de alimentos preparados.
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