Descubre cómo preparar una deliciosa salsa de tomate casera con ingredientes frescos y sencillos. Esta receta fácil y rápida es perfecta para acompañar tus pastas, pizzas y más. ¡Sorprende a todos con el auténtico sabor de una salsa hecha en casa!»
Receta Casera de Salsa de Tomate: Fácil, Rápida y Deliciosa
Plato: RecetaCocina: SalsasDificultad: Fácil4
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kcal55
minutosPrepara una salsa de tomate casera en poco tiempo con esta receta sencilla. Ideal para pastas, pizzas y más. ¡Disfruta del sabor auténtico y fresco!
Ingredientes
tomates maduros
cebolla mediana, finamente picada
ajo, finamente picados
sal
pimienta negra molida
hojas frescas de albahaca (opcional)
orégano seco (opcional)
laurel (opcional)
Instrucciones
- Preparar los tomates:
- Si prefieres una salsa más suave, pela los tomates sumergiéndolos en agua hirviendo durante 30 segundos y luego en agua fría. La piel se desprenderá fácilmente. Si prefieres una textura más rústica, puedes dejar la piel.
- Corta los tomates en trozos pequeños, retirando las semillas si lo deseas.
- Cocinar la cebolla y el ajo:
- En una sartén grande o una olla, calienta el aceite de oliva a fuego medio.

- Agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté suave y translúcida, unos 5-7 minutos.
- Añade el ajo y cocina por 1-2 minutos más, hasta que esté fragante

- Agregar los tomates:
- Si usas pasta de tomate, agrégala ahora para darle más profundidad de sabor.


- Añade la sal, el azúcar y la pimienta negra molida.
- Si deseas, puedes añadir la hoja de laurel y el orégano seco en este punto.
- Cocinar a fuego lento:
- Pasa la mezcla a una olla con un poco de agua y Reduce el fuego a bajo y deja que la salsa se cocine a fuego lento durante unos 30-40 minutos, removiendo ocasionalmente. La salsa debe espesarse y los sabores deben mezclarse bien.

- Si la salsa se espesa demasiado, puedes añadir un poco de agua.
- Finalizar la salsa:
- Una vez que la salsa esté cocida, retira la hoja de laurel.
- Si prefieres una salsa más suave, puedes usar una batidora de mano para licuar la salsa hasta obtener la textura deseada.

- Agrega las hojas de albahaca frescas justo antes de servir para darle un aroma fresco y vibrante.
- Servir:
- Esta salsa de tomate es perfecta para servir con pasta, pizza, albóndigas o cualquier otro plato que desees.

Notas
- Pelar los tomates: Si prefieres una salsa más suave, pela los tomates antes de cocinarlos. Esto se puede hacer fácilmente sumergiéndolos en agua hirviendo por unos segundos y luego en agua fría.
- Añadir azúcar: El azúcar ayuda a balancear la acidez de los tomates y realza el sabor de la salsa. Puedes ajustar la cantidad según tu gusto.
- Personalizar la salsa: Añade tus hierbas y especias favoritas, como albahaca fresca, orégano seco o una pizca de pimiento rojo en hojuelas para un toque picante.
- Textura: Si prefieres una salsa más fina, puedes licuarla con una batidora de mano al final de la cocción.
- Guardar y conservar: La salsa de tomate casera se puede almacenar en el refrigerador hasta por una semana, o congelarla en porciones individuales para usarla cuando la necesites.

Salsa de Tomate Casera y los Beneficios Para la Salud!
La salsa de tomate casera es una opción deliciosa y saludable para acompañar una variedad de platos. Esta receta no solo es fácil de preparar, sino que también ofrece numerosos beneficios para la salud.
Rica en Nutrientes: Los tomates son una excelente fuente de vitaminas A y C, que son esenciales para la salud de la piel, el sistema inmunológico y la visión. La vitamina C, en particular, ayuda a la absorción de hierro de los alimentos y actúa como un antioxidante que protege las células del daño.
Antioxidantes: Los tomates contienen licopeno, un poderoso antioxidante que se ha asociado con la reducción del riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer. Cocinar los tomates, como se hace en esta receta, aumenta la biodisponibilidad del licopeno.
Bajo en Calorías y Grasas: Esta salsa es baja en calorías y grasas, lo que la hace ideal para quienes buscan mantener un peso saludable. Al no contener colesterol, también es una buena opción para quienes desean cuidar su salud cardiovascular.
Buena Fuente de Fibra: La fibra dietética presente en los tomates ayuda a mantener un sistema digestivo saludable, previniendo el estreñimiento y promoviendo una buena salud intestinal.
Versatilidad: La salsa de tomate casera puede ser usada en una variedad de platos, desde pastas y pizzas hasta guisos y sopas, permitiendo agregar sabor y nutrición sin añadir calorías vacías.

Historia de la Salsa de Tomate
La salsa de tomate tiene una rica historia que se remonta a varios siglos atrás. Aunque hoy es un componente esencial de la cocina italiana y otros platos mediterráneos, los tomates son originarios de las Américas. Los aztecas y otros pueblos indígenas de México fueron los primeros en cultivar tomates, y su uso en la cocina se remonta a épocas precolombinas.
Con la llegada de los exploradores europeos a América, los tomates fueron llevados a Europa en el siglo XVI. Inicialmente, los europeos eran escépticos acerca de los tomates, ya que eran parte de la familia de las solanáceas, que incluye algunas plantas venenosas. Sin embargo, con el tiempo, los tomates comenzaron a ser aceptados y apreciados por su sabor y versatilidad.
La salsa de tomate, tal como la conocemos hoy, comenzó a popularizarse en Italia en el siglo XVII. Se convirtió en un ingrediente fundamental de la cocina italiana, especialmente en platos como la pasta y la pizza. La receta ha evolucionado con el tiempo, incorporando diferentes hierbas y especias según las preferencias regionales y personales.
Hoy en día, la salsa de tomate es un alimento básico en muchas cocinas alrededor del mundo. Su versatilidad y facilidad de preparación, junto con sus beneficios nutricionales, la han convertido en una opción popular para añadir sabor y nutrientes a una amplia variedad de platos. La receta casera de salsa de tomate sigue siendo una tradición querida y practicada en muchas familias, transmitiendo no solo un rico sabor, sino también una conexión con la historia y la cultura culinaria.
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Crédito de imagenes: Bing Images Create










